viernes, 11 de febrero de 2011

Organismo Regulador

EL CONARTEL

Como en todo tipo de actividad, los organismos de control entran en juego para regular funciones, decisiones, ejecuciones. Es así que en términos de radiodifusión y televisión el Conartel tiene cabida.
El Conartel es un organismo íntegro, autónomo, que se caracteriza por tener derecho público, con personería jurídica. Su cede es en la capital del Ecuador, Quito y fue creado el 9 de mayo de 1995.
Dentro de sus varias funciones, El Conartel otorga concesiones de frecuencias. Es asi que en lo que va del año 2003 al 2005 el Consejo Nacional de Radiodifusión y Televisión, Conartel, otorgó decenas de concesiones de frecuencias. Todas estas frecuencias están al margen de las normas legales que rigen al sector y de las disposiciones constitucionales.
Otra de las funciones de El Conartel es el de regular y autorizar los servicios de radiodifusión y televisión.
Sin embargo, dentro de todas sus funciones, la principal consiste en cumplir y hacer cumplir las disposiciones de la Ley Especial de Telecomunicaciones, la Ley de Radiodifusión y Televisión y leyes especiales que rigen al sector. También se encarga de consignar o expedir reglamentos especiales que controlen y normen sus actividades.
Como misión El Consejo Nacional de Radiodifusión y Televisión tiene plasmado:
“Otorgamos y regulamos la administración de un recurso limitado, con responsabilidad, cumpliendo la ley y los convenios internacionales”.
La constitución ecuatoriana contempla, regula y salvaguarda todo aquello que considera patrimonio nacional. Es por esa razón que también se ha otorgado la responsabilidad al Conartel de concesionar el uso de frecuencias electromagnéticas para la difusión de señales de radio, televisión y otros medios. En este grupo entran todos los canales o frecuencias de radiodifusión y televisión como patrimonio nacional.
Otro punto que también ampara la constitución es el de garantizar la igualdad de condiciones en la concesión de las frecuencias. Prohíbe además la transferencia y cualquier forma de monopolio directo o indirecto por el Estado o por entidades particulares, en los medios de expresión y comunicación social.
Dentro de la estructura que conforma al Conartel encontramos a los delegados del presidente de la República, delegados del Ministerio de Educación, Comando Conjunto de las FFAA, el Superintendente de telecomunicaciones, el presidente de la Asociación Ecuatoriana de Radiodifusión (AER) y el representante de la Asociación Ecuatoriana de Canales de Televisión (AECTV).
En esta estructura existen excepciones cuando se refieren a ciertas decisiones que se deben tomar. Es así que claramente la Ley señala que los miembros del Consejo, en representación de AER y de la AECTV no pueden participar, intervenir en las reuniones ni votar en los asuntos en los que personalmente, o como concesionarios o funcionarios de estaciones de radio o televisión, tengan interés directo o indirecto. Y esto se extiende a sus parientes de segundo grado de afinidad o cuarto de consanguinidad.
Entre las regulaciones tomadas por el Conartel encontramos la resolución que se basó en una denuncia a partir de la cual “No se permiten encuestas, consultas y mas, que no hayan sido verificadas previamente.” El Conartel no permite que los medios utilicen métodos y procedimientos basados en estadísticas que atentan contra la dignidad y honra de las personas.
Esta resolución fue tomada tanto por la radio como por la televisión como un atentado a la libertad de expresión impuesta a los medios.
Otra de las resoluciones dadas por el Conartel que causó conmoción se basaba en disposiciones también en Constitución y que hacía referencia a la prohibición de la transmisión de escenas o sonidos que induzcan o que promuevan el sexismo y/o el comercio sexual, en pocas palabras a la ridiculización de personas, con lo que pueden llegar a herir o susceptibilidades.

Las sanciones por el incumplimiento de estas resoluciones dictadas por el Conartel pueden llegar a procesos de juzgamientos administrativo, desde multas, suspensiones temporales de los programas o del canal (aprox. Por 180 días) o de clausuras o cierres de los medios en caso de que sean reincidentes.

Contar con un organismo de este tipo tiene muchas ventajas, porque se logra mantener un orden y un respecto por los derechos de las personas que de alguna u otra manera se en envueltos en una noticia. Además se logra normar la manera de dar noticias sin caer en la ridiculización, la mentira, la especulación y la falta de respeto. De esta manera los derechos ciudadanos y del país están siendo salvaguardados.
Por otra parte, existe una desenteja. Lamentablemente no siempre son objetivas e imparciales las decisiones que se toman, a tal punto de poner en riesgo las libertades de expresiones en este caso de los medio de radio y televisión.
Cuando las situaciones caen en un plano político suelen amedrentar, limitar, controlar y monopolizar la libertad de prensa a través de este tipo de organismos.
El organismo en sí no es el problema. Lo que en realidad afecta son los intereses de por medio que manejan los miembros que lo conforman. Intereses que van desde lo político hasta lo social y lo económico.
Es importante siempre tener organismos reguladores para todo tipo de actividad que se quiera llevar a cabo pero más importante es que se respeten lineamientos de la libertad de expresión para todas las partes.
Es lamentable que en muchas ocasiones se vea a estos organismos reguladores como los promotores de leyes mordazas que atentan con la voz del pueblo.

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